miércoles, 13 de julio de 2011

*^ Liebe ^*


Nadie podría habérselo esperado.
La vida es una sucesión de cambios, esos cambios los puedes esperar, puedes ser tú el creador de ellos, sin embargo hay otros cambios, quizás los que más importancia les des que son los inesperados, los que sin voluntad anterior alguna ocurren.
John Lennon se atrevió a decir que la vida es lo que te va sucediendo, mientras te empeñas en hacer otros planes, que razón llevaba.
Una noche de comienzos del verano, como tantas noches Cleo se dispuso a acostarse en su cama, siempre antes de dormir, se ponía a recordar todo lo que había ocurrido durante ese día, era raro cuando no se arrepentía y decía tenía que haber hecho esto en vez de lo que he hecho, o que le habían quedado cosas por decir, sus sueños eran reflejos de sus pensamientos. En esa noche sus recuerdos no eran los habituales, ese día había sido de lo más intempestivo, ella al contrario de la mayoría de las veces, se había dejado llevar, su ilusión le volvió a jugar malas pasadas y fue presa de su ingenuidad. En el mes anterior se encontraba sumida en la peor de sus pesadillas, quizás por eso no opuso resistencia, pero ocurrió cuando parecía tenerlo todo más claro, cuando su vida seguía por fin, un camino. Cuando sus recuerdos eran cada vez más cercanos, hasta poder sentirlos con la misma intensidad que los había vivido, se agarró a su almohada queriendo ser el relleno de ella, queriendo desaparecer y que nadie supiese que había existido. De nuevo el corazón de Cleo se estremeció, su tripa se encogió y como siempre en estas ocasiones no sabía cómo reaccionar. Tres o cuatro días después de tantas mariposas y de pensamientos encadenados, en donde lo único que conseguía era darle vueltas una y otra vez a lo mismo, cogió su bici y se fue con el fin de tomar el aire, tan difícil de encontrar en aquel verano, y olvidarse un poco de todo. Pero muy a su pesar, no lo consiguió. Casi a kilómetros conocía aquel dulce aroma que ahora, casi todos los chicos solían llevar, pero que sólo él hacía que oliese de otra forma. Cuando lo vió, en su cara no pudo nacer nada más que una sonrisa y un desvío de mirada hacia el suelo. Él sin embargo la cogió de la barbilla, con el fin de ver su cara y le preguntó si le pasaba algo, que hacía varios días que no la veía, ella evitó sus palabras precipitadas, se las tragó y dijo : ``no, he estado muy ocupada estos días, no me pasa nada, tranquilo´´. ¿Ocupada?, cuando lo único importante que había hecho era ese paseo en bici, cuando se había tirado horas en la cama, pensando sobre lo ocurrido, quizás ocupada no era la palabra..más bien era una.. enamorada o en su caso desencantada.

2 comentarios:

  1. Esta historia me deja desencantada, pero a la vez me gusta, y la foto ^^
    ains me gusta :)

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